La Golden Milk no es solo una bebida reconfortante: es un preparado funcional donde la curcumina necesita activación real para ser aprovechada por el organismo.
En esta versión trabajás con una pasta base concentrada, que te permite tener siempre disponible una dosis efectiva, estable y fácil de usar.
Ingredientes (pasta base en gramos)
-
100 g de aceite de coco
(si está sólido: equivale aproximadamente a 3 cucharadas) -
10 g de jengibre fresco rallado
(o 4 g en polvo) -
20 g de cúrcuma fresca rallada
(o 8 g en polvo) - 2–3 g de pimienta negra molida
- 1–2 g de canela
- 10–15 g de miel o azúcar (opcional)
Procedimiento
- Colocá todos los ingredientes en un frasco o recipiente resistente al calor.
-
Llevá a baño María suave durante 40 minutos.
👉 Evitá que hierva: el objetivo es integrar y activar, no degradar. - Mezclá ocasionalmente para lograr una pasta homogénea.
- Retirá del calor y dejá enfriar.
- Guardá en frasco de vidrio con tapa.
Resultado esperado
- En frío: textura tipo ungüento firme
- A temperatura ambiente: crema blanda
- En calor: fase más fluida
Cómo usarla
-
Calentá 250 ml de leche vegetal
(o leche de vaca, considerando su perfil más inflamatorio) - Agregá 5 g de pasta (1 cucharadita colmada)
- Dejá reposar 10 minutos
- Colá si lo preferís y tomá tibio o caliente
Clave técnica (no negociable)
La combinación de:
- Grasa (aceite de coco)
- Pimienta negra (piperina)
👉 Es lo que permite que la curcumina sea biodisponible.
Sin esto, la preparación pierde gran parte de su efecto.
Beneficios
- Acción antiinflamatoria
- Estimula el sistema inmune
- Favorece el descanso nocturno
- Mejora la digestión
- Aporta calor y energía en estados de fatiga
.jpg)
.jpg)
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario
Conectate conmigo !